El Alzheimer comienza con trastornos de la memoria reciente y en ocasiones las primeras personas que notan la aparición de esta enfermedad son los familiares o las personas cercanas.
Quienes padecen esta enfermedad comienzan a perder el interés en las actividades diarias, olvidos frecuentes y dificultad para encontrar palabras de uso habitual en el lenguaje, Los familiares muchas veces se confunden con los síntomas y piensan que son signos de envejecimiento. Estos síntomas pueden aparecer de una forma tan paulatina que la persona afectada no los reconoce.
Cuando se reconocen a tiempo estos síntomas, los medicamentos utilizados para controlar los síntomas en la primera etapa de la enfermedad son más eficaces. Lo recomendable es consultar al médico, si estas experimentando signos como lo que te mencionaremos a continuación. Estos son algunos de los signos que pueden avisarte de la posibilidad de padecer d Alzheimer.
1.- PÉRDIDA PROGRESIVA DE LA MEMORIA.
La persona sufre un deterioro de la memoria y al parecer se le olvidan las cosas, esto es a corto plazo. La memoria a largo plazo puede ser retenida por más tiempo y ya en la última etapa las personas con esta enfermedad pueden inclusive ni recordar su propio nombre.
2.- DISMINUCIÓN DE LAS HABILIDADES COGNITIVAS.
Las deficiencias de la función cognitiva pueden comenzar sutilmente como mal desempeño en una actividad que la persona alguna vez hizo bien, y con el tiempo su desorientación se hace más pronunciada. A medida que la enfermedad progresa las personas pierden la noción del tiempo y hasta insisten en que es hora de irse cuando acaban de llegar al lugar.
3.-CAMBIOS EN EL ESTADO DE ÁNIMO Y LA PERSONALIDAD.
Cuando estos cambios ocurren es cuando la familia comienza a darse cuenta de que algo anda mal, muchas personas pierden el interés en sus actividades de costumbre. Esos cambios son el resultado de los cambios químicos en el cerebro causados por la propia enfermedad y prácticamente como una reacción psicológica comprensible a la perdida de las habilidades mentales. La depresión es otro síntoma que acompaña esta enfermedad, igualmente cambios en el apetito, insomnio o exceso de sueño, perdida de energía y sentimientos de inutilidad.
